Clase
escrita con motivo de la inauguración del Paseo del Buen Pastor.
25 de Enero de 2007
La Llama Violeta consume, disuelve y cambia la faz de la Tierra, dejando
Belleza, Luz, Arte, Salud, Prosperidad, espacio libre. Tan serio es esto
que cuando uno vuelve a ver las cosas a las que se le han aplicado tratamientos
de Llama Violeta, no las reconoce más, pues el cambio es radical.
Lo que fue feo, defectuoso, horripilante, macabro, sucio, maloliente,
cerrado, oscuro, decadente, moribundo, ahora se ve bonito, perfecto, agradable,
grato, limpio, perfumado, abierto, luminoso, actual, vivo. Donde había
lágrimas, dolor, sufrimiento, castigo, fuerza bruta, injusticia.
Hoy hay risas, placer, alegría, alivio, relajación, liberación.
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| Como
no podría ser de otra manera hoy es uno de los lugares más
visitados y a la hora señalada para el espectáculo de agua,
luz y sonido, cientos de personas se dan cita para ver, disfrutar, filmar
esas columnas de luz policroma que se elevan a los cielos como Victoriosas
de una vez más poder cantar y celebrar el triunfo del bien, la belleza,
todos ríen y festejan cuando las aguas salpican con millones de micro
gotitas en su danzar con el viento. Y
ángeles, devas, elementales y algunos anónimos miramos,
sin poder evitar un poco de satisfacción, cómo una obra
a la que sentimos como propia se ha materializado para la felicidad de
todos los que allí pasen. Y lo vemos como un ejemplo práctico
de cómo transformar la tierra en un planeta de Luz.
Graciela Costantino |